Por: María Miranda Franco
Nuevamente pacientes hidrocálidos y familiares se manifestaron en las instalaciones de la Unidad de Hemodiálisis del IMSS, denunciando que el equipo de Ósmosis no funciona y está poniendo el riesgo la vida de las personas al no purificar el agua para su tratamiento.
Los manifestantes pasaron más de una hora tratando de que alguna autoridad los atendiera y les diera una respuesta sobre esta situación que afecta a, por lo menos, mil personas de la entidad de manera directa.
Isayda Guido, vocera de este movimiento, en compañía del notario número 23, Gerardo Dávila, quien dio fe de la falta de atención a los pacientes con insuficiencia renal, informó que estas manifestaciones continuarán hasta que reciban la atención que merecen, ya sea en esta clínica o en otras de las subrogadas.
La activista también manifestó que el transporte para las personas de otros municipios como Calvillo, Pabellón de Arteaga o Asientos, está siendo condicionado, además de que han recibido amenazas para que acudan a su tratamiento en esta nueva unidad, pese al amparo que obtuvieron para ser tratados en alguna otra de las clínicas subrogadas.
«Somos conejillos de indias, yo no me voy a venir a morir aquí», exclamó uno de los pacientes, que la semana pasada tuvo que costear una hemodiálisis de mil 600 pesos.
Cabe informar que Aguascalientes tiene el mayor índice de enfermos renales a nivel nacional. La Unidad de Hemodiálisis del IMSS entró en funcionamiento el 1 de diciembre con algunas irregularidades, sin embargo este 6 de diciembre, el equipo de Ósmosis dejó de funcionar, pero para este lunes trabajadores de esta clínica aseguraron que ya estaba en funcionamiento, situación que los pacientes no creen y tienen temor de que no se les esté dando el tratamiento como debe ser.


