Es ridículo el planteamiento de «abrazos, no balazos», enarbolado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, ya que para atacar al crimen debe de ejecutarse «abrazos para la población y balas para la delincuencia», plantea Gerardo Fernández Noroña, aspirante a coordinar el Comité Nacional de Defensa de la Transformación y convertirse en el aspirante presidencial de la coalición Morena-PT-Partido Verde.
«Seguramente diciéndole al secretario de la Defensa ¿cuántos abrazos dio hoy el Ejército? y a la Marina y la Guardia Nacional ¿cuantos abrazos dio hoy? qué ridículo (…) primero te lo digo, abrazos para la población y balas para la delincuencia».
De visita por Aguascalientes, el diputado federal con licencia por el Partido del Trabajo destaca que otra estretegia para atacar a la delincuencia organizada y al tráfico de enervantes es el abrir el debate sobre la legalización de sustancias ilícitas.
«No estoy diciendo que las legalicemos, digo que habría que abrir un proceso de discusión para buscar quitarle el poder económico y con ello el poder político y el poder militar al narco, tenemos que discutirlo con el gobierno de Estados Unidos; la droga al pueblo de Estados Unidos no le llega por Amazon, ni le llega por el servicio postal norteamericano, le llega por los grupos del crimen organizado que funcionan aquí en México».


