“Farmear aura” o “aura farming” se convirtieron, en los últimos tiempos, en expresiones que se repiten en diferentes ámbitos. Los niños y adolescentes las utilizan entre sí, mientras que los adultos escuchan sin entender demasiado de qué se trata.
Como en todas las épocas, los jóvenes tienen una suerte de lenguaje propio que al usar entre ellos les genera pertenencia. El resto de las generaciones, en tanto, puede navegar entre la confusión, el rechazo o la intriga.
Pero, ¿qué es exactamente “farmear aura”?
“‘Farmear aura’ es una expresión relativamente reciente que procede, en buena medida, de la cultura de Internet, los videojuegos y las redes sociales. El verbo ‘farmear’ viene del inglés to farm, que en el ámbito de los videojuegos se utiliza para referirse a conseguir o acumular recursos mediante la repetición de determinadas acciones. En este caso, el recurso que se intenta acumular es el ‘aura’, entendida de manera coloquial como la sensación de carisma, seguridad, presencia, atractivo o incluso superioridad que transmite una persona”, mencionó Íñigo Santidrián Solana, filólogo, profesor de secundaria y divulgador cultural que es furor explicando estos fenómenos.
Tal como afirma el documento de UNICEF Amigos: ¿Por qué los pares son tan importantes en esta etapa? (2021), la búsqueda de aprobación por parte de pares explica gran parte de este suceso:
“En la adolescencia se da un corte en el vínculo de padres e hijos, y los adolescentes buscan la compañía de sus amigos, con quienes se identifican y comparten las mismas experiencias. Necesitan sentirse aceptados por gente de su misma edad y ganar independencia con respecto a los adultos que los acompañan”.
En este contexto, el divulgador español aseveró: “Por tanto, ‘farmear aura’ podría entenderse como hacer o decir algo con la intención de ganar prestigio, llamar la atención o proyectar una determinada imagen ante los demás. No necesariamente tiene que tratarse de algo realmente admirable: muchas veces la expresión se utiliza de manera irónica para describir una situación en la que alguien intenta parecer especialmente interesante, seguro, valiente o ‘épico’”.
El especialista mencionó entonces su experiencia en las aulas de nivel secundario. Para él, “lo interesante no es tanto la expresión concreta, sino comprobar cómo los jóvenes crean, adaptan y trasladan palabras de un ámbito a otro. En este caso, un término procedente del lenguaje de los videojuegos, ‘farmear’, se incorpora al lenguaje cotidiano y adquiere un significado nuevo. Esto es algo completamente habitual en la evolución de cualquier lengua”.
Por su parte, Yolanda del Peso, vocera de la plataforma de aprendizaje de idiomas Preply, destacó que esta expresión revela cómo la mezcla de culturas ayuda a perfeccionar el conocimiento de idiomas, al “haber nacido de la combinación de dos conceptos que vienen de lugares diferentes: ‘farmear’ proviene del inglés farming, un término muy utilizado en los videojuegos para describir la acción de acumular de manera repetitiva recursos, puntos o experiencia. Con el tiempo, el verbo fue adoptado por los hablantes de español como farmear”.
“El concepto de ‘aura’, en cambio, fue resignificado por las redes sociales como una especie de puntuación imaginaria que mide qué tan admirable, carismática o cool resulta una persona”, diferenció.
Más allá de las críticas que fenómenos de este tipo pueden despertar en generaciones anteriores, Del Peso destacó: “Estos nuevos términos de los nativos digitales son un muy buen ejemplo de cómo los idiomas evolucionan cuando entran en contacto con nuevas comunidades y fenómenos culturales. La combinación de culturas es un elemento clave en el aprendizaje de idiomas, creando significados completamente nuevos”.
Además, la portavoz de Preply enfatizó la necesidad y el desafío que implican estos fenómenos para quienes aprenden idiomas: “Son especialmente interesantes porque muestran que conocer una lengua va mucho más allá de aprender vocabulario y gramática. También implica comprender los códigos culturales de quienes la utilizan. Las redes sociales, los videojuegos y los memes aceleraron muchísimo este proceso, agilizando los cambios del vocabulario cotidiano”.
La competencia menos pensada: qué son las batallas de “farmear aura”
En distintas redes sociales, medios de comunicación, plazas y conversaciones familiares las batallas de “farmear aura” comenzaron a ganar presencia. Esos movimientos extraños generan todo tipo de comentarios, cualquiera sea la plataforma donde aparezcan.
Santidrián Solana sostuvo que “este fenómeno viral surgió este año como una muestra más de expresión cultural juvenil”. El mismo -añadió-, “puede entenderse como una especie de competición, normalmente informal y muchas veces humorística, en la que dos o más personas intentan realizar acciones que les hagan parecer que tienen más ‘aura’ que las demás”.
Pese a su nombre, aclaró, “no es necesariamente una batalla en sentido literal, sino una competición por quién consigue transmitir más seguridad, carisma, originalidad o actitud”. Para alguien que esté desconectado de este mundo tan juvenil, agregó, podría explicársele como una batalla de gallos, pero en vez de utilizar el rap como ‘arma’ se utilizan gestos, expresiones y palabras virales de la Generación Alfa o Z.
Por otra parte, el profesor hizo hincapié en el modo en que las redes sociales maximizan estas situaciones y las convierten en contenido. Así, “una acción cotidiana puede presentarse como si fuera una auténtica competición: alguien hace un gesto, responde de una determinada manera, realiza una jugada propia de un videojuego o mantiene una actitud especialmente segura, y los demás valoran si ha ‘ganado aura’ o, por el contrario, la ha perdido”.
En coincidencia con la teoría de Yolanda del Peso, aseveró: “Me parece especialmente significativo que el concepto combine elementos de diferentes procedencias: ‘farmear’ procede del inglés y de los videojuegos, mientras que ‘aura’ se utiliza aquí con un significado coloquial relacionado con la imagen social de una persona. Es un ejemplo muy claro de cómo el lenguaje juvenil actual está profundamente condicionado por la globalización, Internet, las redes sociales, el inglés y la cultura gamer”.
Fuente: El País


