Por Juan Sergio Alba
Ya entró en vigor la penalización del grooming y el contacto con menores de edad a través de internet y redes sociales con fines de explotación o de naturaleza sexual.
De acuerdo con el decreto aprobado el 18 de junio pasado por diputados locales, se establecen sanciones de prisión por «Contactar a una persona menor de dieciocho años de edad (…) a través de internet, sistemas informáticos, redes sociales o cualquier tecnología de la información y comunicación, con la finalidad de concertar un encuentro físico para realizar (…) actos de naturaleza sexual.»
La reforma encuadra esta conducta dentro del tipo penal de Corrupción de Menores, imponiendo penas de 6 a 14 años de prisión y de 200 a 500 días de multa, además del pago total de la reparación de los daños y perjuicios ocasionados.
El decreto añade una agravante específica por engaño digital. Cuando el delito se realice mediante el uso de una identidad falsa o simulada con el objetivo de ganarse la confianza de la víctima, la pena se aumentará hasta en una mitad. Esto significa que el castigo máximo podría alcanzar los 21 años de prisión.



