Por Juan Sergio Alba
Personas refugiadas en todo el país se enfrentan a la exclusión financiera, lo que implica que instituciones bancarias pongan trabas administrativas para abrir una cuenta, afectando los depósitos de nómina y con ello los ingresos de aquellas personas que por conflictos bélicos o políticos radican en nuestro país. La economista Diana Martínez explica que por desconocimiento, falta de empatía o sistemas informáticos rígidos se complican estos trámites.
“Que todos los bancos acepten sin excepción las tarjetas del Instituto Nacional de Migración y la CURP como identificación válida. Capacitar al personal, que ejecutivos y cajeros sepan distinguir migrante de refugiado y qué documentos les pueden pedir. Ajustar los sistemas, que las plataformas admitan un solo apellido y documentos migratorios sin exigir INE o pasaporte. Y que se les puedan aperturar cuentas de mayor nivel, es decir, nóminas sin candado, cuentas de nómina plenas”.
Señala que en Aguascalientes hay 2 mil 602 personas refugiadas incorporadas al mercado laboral, siendo empleadas principalmente de 160 empresas, las cuales a fin de reducir esta problemática ejecutan labores de acompañamiento a fin de presionar a las instituciones bancarias a dotar de cuentas de nómina a personas refugiadas.
“En este programa de integración laboral, pues ACNUR ha acompañado a las empresas para que sean las empresas que vayan al banco y les digan, Ábreme esta cuenta de esta persona refugiada que está trabajando conmigo, porque si no la abres me llevo toda mi nómina a otro banco. Entonces, la presión de las mismas empresas aliadas en el estado que han contratado refugiados ha hecho que los bancos puedan aperturarles una cuenta”.


