Por: María Miranda Franco
Ambientalistas se manifestaron en el Palacio de Gobierno de Aguascalientes para exigir que las 31.4 hectáreas de La Pona sean expropiadas, pues permitir una permuta podría poner en riesgo otra área natural.
“En la permuta no sabemos si van a poner en el ojo a otro espacio que tenga suelo forestal, podría estar en peligro otro espacio que también brinda servicios ambientales; Aguascalientes ya tiene suficiente estrés hídrico, tenemos toda la red hidráulica colapsada. Una permuta no implicaría el acceso a la justicia socio-ambiental, una compraventa de La Pona no implicaría un acceso a la justicia porque se estaría comprando a valor comercial, por mucho que se hagan valuaciones, eso no nos permite acceder a la justicia ambiental, porque la expropiación existe para devolverle a la sociedad lo que es de la sociedad, sí tiene propietario que se tiene que sujetar al uso que tiene La Pona, que es suelo forestal y tiene protección federal”, señaló Sofia González Ponce, vocera de Salvemos La Pona.
Indicó que desde el gobierno municipal de la ahora gobernadora, Teresa Jiménez Esquivel, se buscó que tres cuartas partes de La Pona se urbanizaran y desde entonces se mantiene una lucha a través de amparos y procesos legales.
“Vamos a obligar a cumplir con lo que está en la ley a través de amparos, a través de cualquier mecanismo de participación ciudadana que podamos acceder para hacerles cumplir la ley”.
La activista también demandó mayor transparencia en la búsqueda de llegar a un acuerdo con los propietarios de esta área natural protegida.
Finalmente, informó que entregarán un pliego petitorio a Gobierno del Estado y al Ayuntamiento de Aguascalientes, buscando un acercamiento con las autoridades, “queremos conocer la negociación, queremos ver los papeles, queremos ver los avalúos, queremos saber qué está pasando; qué están tramando”.


